Paramecium, movimiento y tacto.

El paramecio (género Paramecium), es un protozoo ciliado de forma elipsoidal que vive habitualmente en las aguas estancadas de charcos y estanques. Aunque no presenta flagelos, sí tiene muchos cilios que recubren toda su superficie y gracias a los cuales este diminuto organismo se puede mover. Justamente sobre el movimiento del paramecio es que hay un dato interesante que merece la pena destacar.
Si hacemos una analogía con una barca, podríamos decir que los cilios son como los remos para un paremecio, ya que le entregan movimiento y dirección. Ahora, ¿te imaginas qué sucedería si el paramecio choca con algún obstáculo?, si volvemos a la analogía anterior, no es difícil imaginar que el remero simplemente tomaría la conveniente decisión de remar en otra dirección para salvar el obstáculo, pero ¿qué haría el paramecio?, recordemos que al igual que todos los protozoos es un organismo unicelular, por lo tanto, no presenta sistema nervioso y por ende no es capaz de tomar decisiones. Entonces, retomemos la pregunta, ¿qué haría el paramecio?, ¿acaso chocaría una y otra vez hasta que algún movimiento en el charco en el que habita, provoque su desplazamiento?, pues es una posibilidad, pero no es lo que ocurre, pues la verdad es que el paramecio haría lo mismo que el remero, cambiar de dirección para así librarse del obstáculo. ¿Qué le entrega al paramecio esta habilidad?. Principalmente, el cambio en la dirección del protozoo se debe a que el choque con el obstáculo provoca un estímulo mecánico que se traduce en el cambio de la permeabilidad del calcio en su membrana celular. En el caso del paramecio, el estímulo mecánimo provoca que determinados canales de calcio presentes en la membrana celular se abran y permitan la entrada de este ion a la célula.
De este modo, cuando la membrana del paramecio no es estimulada, es mucho más permeable al potasio el cual tiende a salir de la célula por gradiente de concentración causando que el interior del paramecio se vuelva negativo y generándose de este modo un potencial eléctrico que se conoce como potencial de reposo, el que correspondería al potencial de la membrana en ausencia de estímulo. Cuando la membrana del paramecio se encuentra en potencial de reposo, los cilios se mueven en un dirección que le permite avanzar. Sin embargo, cuando choca con algún obstáculo, se abren los canales de calcio sensibles a presión o también conocidos como canales mecanosensibles (sensibles a estímulo mecánico) y la célula se despolariza, es decir, su interior se vuelve positivo ya que entra calcio, un catión divalente. En este momento, los cilios del paramecio cambian de dirección, permitiendo que el protozoo se mueva hacia otro lado y librándose de este modo, de chocar infinitamente con el  mismo obstáculo. Esta despolarización dura muy poco, ya que por una parte la misma entrada de calcio provoca la apertura de otros canales de potasio sensibles a calcio los que se encargan de repolarizar la membrana del protozoo y además por otra, los canales mecanosensibles al librarse de la presión causada por el choque del paramecio contra un obstáculo, se cierran, impidiendo la masiva entrada de calcio al interior celular. De este modo, los cilios del paramecio se vuelven a mover en su dirección original y así este organismo tan pequeño puede seguir avanzando. Finalmente, cabe destacar que esta "simple acción"  ha sido considerada como la aparición del sentido del tacto en la escala evolutiva.

2 comentarios:

  1. Gracias, me sirvió de mucho.

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    1. me alegro! Si necesitas más información, material, bibliografía... lo que sea, no dudes en informarme. Saludos!!

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